Mi top 10 de aplicaciones y servicios del 2009
A las puertas del 2010 he hecho un inventario de las aplicaciones/servicios que más utilicé en el 2009. Debo antes decir, que a inicios de año me prometí dejar de lado muchos de los productos de Microsoft que residen en el disco duro para mudarme paulatinamente a la red. No es nada en contra de MS, pero el viento sopla fuerte en favor de la nube y buscaba tener un mismo escenario sin importar si estaba en Windows o Ubuntu.
Evalué muchas aplicaciones y servicios durante el año para recomendarlas a clientes y/o amigos, pero mi Top 10 personal quedó así: Read more
Feedburner Socialize, para enviar tus publicaciones a Twitter
Si tienes un blog y una cuenta de Twitter entonces seguramente estarás conciente de las ventajas de automatizar el proceso de enviar tus publicaciones a Twitter. Hacerlo de forma manual es realmente una pérdida de tiempo. Y uno de los servicios que mejor hace este trabajo es TwitterFeed. Solo debes crearte una cuenta o darte de alta con OpenID, creas un registro para tu (o tus) feeds y TwitterFeed se encargará, en un intervalo de tiempo preestablecido, de enviar las publicaciones a Twitter o Facebook. Read more
5 puntos sencillos para hacer funcionar el servicio al cliente

photo credit: Manchester Library
El servicio al cliente ser convirtió, hace unos años, en esa gran panacea en la que todas las empresas buscaron sobresalir y sentirse realmente comprometidos con sus clientes. Pero leer posters de valores en las salas de juntas o vender un concepto amañado a sus colaboradores de lo que es servicio al cliente, dista mucho del fondo.
Satisfacer las expectativas de tus clientes es el resultado deseado y aunque hay miles de recetas, la única y verdadera forma de lograrlo es INTERESANDOTE en tu cliente. Pero cuidado, este interés puede ser superficial y a menos que seas un gran monopolio o no te interese seguir en el mercado por mucho tiempo, entonces debes corregirlo. Read more
De Lima sin fotos

Hacía ya un año, si no falla mi memoria, desde la última vez que había estado en Lima. Me parecía demasiado tomando en cuenta ese apego inexplicable que siento por esa ciudad, su gente, su gastronomía y su caos. Y aunque he perdido la cuenta de las veces que he estado allí, sigo sufriendo no haber conocido otras ciudades.
Esta vez, como otras, iba de negocios y con muy poco (o nada) tiempo disponible para hacer sightseeing, de todas formas llevaba mi cámara conmigo para traerme en foto, alguna imagen de la memoria. Apenas me alcanzó el tiempo para visitar mi bar favorito, probar por primera vez una nueva cerveza (que me pasó la factura la mañana siguiente), conocer gente nueva con grandes proyectos en mente, compartir un rato con entrañables amigos y dejar de llamar a muchos otros.
Seguro no pasará un año más sin reencontrarme con Lima, en donde escribí un puñado de poemas y alguna canción, empujado por su bohemia, su sabor y el sonido del cajón. Esta vez me traje 5 soles de chocolate, dos caramelos y ninguna foto, será para la próxima.






